Nunca es tarde para aprender

 “En Alicante falta apoyo a la música jazz”, critica Fabio Miano, pianista consagrado y profesor de jazz. Ante esta carencia, profesionales como Miano plantean propuestas a las instituciones sobre cursos de jazz que atiendan la demanda de muchos músicos y aficionados a este género musical. La mayoría de los alumnos que asisten a los mismos tienen una edad comprendida entre 25 y 45 años y buscan un aprendizaje alejado de los estudios oficiales. Aunque las subvenciones están descartadas en estos tiempos, algunos organismos culturales o académicos proporcionan sus instalaciones para que se desarrolle la enseñanza de esta disciplina.

Ensayo en el IV Taller de El Campello

Ensayo en el IV Taller de El Campello

Desde el comienzo del curso 2012, se han impartido diversos talleres de jazz en la provincia de Alicante. Uno de los más destacados ha sido el realizado por el pianista Fabio Miano y el saxofonista Pierre León en la Casa de Cultura de El Campello. Durante nueve semanas desde octubre, cada sábado por la mañana los dieciocho alumnos del curso han tenido una cita en las aulas cedidas por Pere Reig, el técnico cultural del municipio que ha apoyado esta iniciativa.

El embrollo musical

Pierre León, saxofonista y profesor de jazz

Pierre León, saxofonista y profesor de jazz

Las formas del estudio del jazz son diferentes a las de la música clásica. Aunque existen técnicas sobre patrones y análisis melódicos o armónicos, estos talleres basan su metodología en arreglos para combos y en  standards de jazz. Según Pierre León, los standards son “la base de este lenguaje y la literatura de esta música”. Y es que los temas más conocidos de esta disciplina se convierten en un gran aliciente para que los estudiantes no sólo aprendan, sino que disfruten tocando Sing sing sing , Stolen Moments o Summertime. Este valor añadido aumenta la distancia entre el atractivo de la didáctica jazzística y la clásica.

Jazz en la Universidad

La Universidad de Alicante también es un mecenas del estudio del jazz, ya que ofrece sus infraestructuras a profesores como el saxofonista Lolo García y el guitarrista Gabriel Mirelman para que desarrollen sus talleres. Cada uno de ellos imparte un curso diferente. Mientras que Mirelman ha comenzado este año con su iniciativa de un taller sobre la historia de la música jazz durante el mes de mayo, el curso de Lolo García se centra en la interpretación durante un cuatrimestre y ya va por su séptima edición.

Taller de iniciación al Jazz de la UA

Taller de iniciación al Jazz de la UA

El taller que imparte Lolo García busca la evolución de los músicos a nivel técnico. Según su experiencia profesional, “la gente cuando se apunta a esto quiere empezar a tocar desde ya”. Esta demanda ha provocado que se cambie la dinámica de las clases eliminando la parte de historia que en antiguos cursos se había desarrollado.

Después del séptimo año, este curso se consolida desde su nacimiento en 2006 de la mano  de Ramón Cardó, actual coordinador de jazz del Conservatorio Superior de Música de Valencia. Desde que asumió la dirección Lolo García hace tres años, se ha modificado la dinámica del taller que en un principio tenía el objetivo de crear una Big Band. “Esta edición es sólo para principiantes porque antes era complejo trabajar con alumnos de diferentes niveles”, aclara Lolo García.

Los más jóvenes

Estas alternativas de enseñanza del jazz se presentan como una oportunidad para jóvenes músicos que sienten curiosidad por este género. Ana Santacreu es un ejemplo de ello. Con su formación de grado medio en saxofón, esta estudiante de Filología Hispánica es alumna de los dos talleres de la universidad. “Me parecen muy interesantes, pero creo que el de Gabriel debería impartirse antes que el de Lolo para contextualizar sobre los orígenes de esta música”, opina Santacreu.

A pesar de los obstáculos que aparecen, como las diferencias de nivel entre los alumnos, el balance general es muy positivo. “Nuestra meta es que aprendan y que lo pasen bien”, manifiesta Fabio Miano. Lolo García también muestra su satisfacción: “Cuando acabamos el concierto el año pasado la gente flipaba y este espero que la sensación sea la misma”.

Ana Santacreu y Cirstóbal Nácher en el ensayo de la Big Band en la UA

Ana Santacreu y Cirstóbal Nácher en el ensayo de la Big Band en la UA

A pesar de los obstáculos que aparecen, como las diferencias de nivel entre los alumnos, el balance general es muy positivo. “Nuestra meta es que aprendan y que lo pasen bien”, manifiesta Fabio Miano. Lolo García también muestra su satisfacción: “Cuando acabamos el concierto el año pasado la gente flipaba y este espero que la sensación sea la misma”.

En definitiva, el esfuerzo tanto de alumnos como de profesores queda reflejado en los conciertos de fin de curso. El jazz se basa en la improvisación, pero el resultado final es fruto de un trabajo arduo que no deja ninguna nota fuera de la melodía.

Si quieres leer el reportaje entero pincha aquí.

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